El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó a ejecutivos de la industria petrolera a retomar operaciones en Venezuela con el objetivo de concretar inversiones privadas por al menos 100 mil millones de dólares, en el marco de una estrategia que busca reactivar la capacidad productiva del país sudamericano y colocar bajo control estadounidense la comercialización de su petróleo.
El planteamiento ocurrió durante una reunión en la Casa Blanca, días después de la incursión militar de Washington que derivó en la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
Desde entonces, la administración estadounidense ha intensificado acciones sobre el sector energético venezolano, incluida la incautación de buques petroleros y el anuncio de que asumirá la gestión de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo previamente sancionado.
Inversión privada y garantías de seguridad
Ante directivos de grandes compañías energéticas, Donald Trump aseguró que la inversión no provendría de recursos públicos. “Nuestras gigantescas compañías petroleras gastarán al menos 100.000 millones de su dinero, no del gobierno”, afirmó, al tiempo que subrayó que el respaldo oficial se limitaría a condiciones de seguridad. “Pero necesitan protección gubernamental”, añadió.

El mandatario señaló que esa garantía se lograría mediante acuerdos con los líderes venezolanos y la población local, sin el despliegue de fuerzas militares estadounidenses. En ese contexto, sostuvo que las propias empresas “traerían algo de seguridad”.
A la reunión asistieron ejecutivos de 17 compañías, entre ellas Chevron, que mantiene operaciones en Venezuela, así como ExxonMobil y ConocoPhillips, firmas que perdieron proyectos tras la nacionalización de activos privados en 2007, durante el gobierno de Hugo Chávez.

Control del crudo y apertura a China y Rusia
Durante el encuentro, Donald Trump defendió que su administración asuma el control de las ventas de petróleo venezolano a nivel global y de manera indefinida, bajo el argumento de evitar que otros países lo hagan primero. “Si Washington no hubiera asumido el control del crudo venezolano, China habría entrado allí y Rusia también habría entrado allí”, señaló.
En ese mismo foro, el presidente estadounidense invitó a China y Rusia a adquirir petróleo venezolano gestionado por Estados Unidos. “China puede comprarnos todo el petróleo que quiera… Rusia puede obtener de nosotros todo el petróleo que necesiten”, declaró.
Trump también expresó su expectativa de que las empresas no se limiten a rehabilitar instalaciones existentes. “Espero que construyan todo completamente nuevo… que lo hagan de la manera correcta”, dijo, al anticipar una presencia prolongada de las petroleras en Venezuela si se concretan los acuerdos.

Antes de concluir la jornada, el mandatario informó que los secretarios de Energía, Chris Wright, y del Interior, Doug Burgum, recibirán en los próximos días a ejecutivos que no pudieron asistir al encuentro por limitaciones de espacio.
RB
