La coalición oficialista atraviesa por un episodio de fricción interna tras el descontento manifestado por la dirigencia del Partido del Trabajo (PT) respecto a los procesos de selección interna organizados por Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
De cara a los comicios locales de 2027, el liderazgo parlamentario petista ha endurecido su postura, argumentando opacidad y el incumplimiento de acuerdos previos en la definición de las coordinaciones estatales.
El reclamo… el factor decisivo
Desde la Cámara de Diputados, el coordinador del PT, Reginaldo Sandoval Flores, señaló que su fuerza política no busca romper con el proyecto de la Cuarta Transformación, pero demandó un trato equitativo en la mesa de negociación.

El legislador reconoció que, si bien su partido podría no contar con la estructura suficiente para adjudicarse gubernaturas por cuenta propia, su base militante sí resulta determinante para equilibrar la balanza y bajo dicha premisa, advirtió que la falta de consensos podría incidir de manera negativa en el desempeño de la alianza, comprometiendo los resultados hasta en 12 entidades que estarán en pugna el año entrante.
Entre las principales inconformidades destacan:
- Omisión de metodologías conjuntas.
- Encuestas espejo.
- Inclusión de sus perfiles en segundas mediciones.
Estados como Zacatecas (Verónica Díaz Robles); Michoacán (Carlos Torres Piña); Guerrero (Beatriz Mojica Morga); y Quintana Roo (Eugenio Segura Vázquez), han concentrado las críticas por la reciente designación de liderazgos de Morena sin haber respetar los compromisos pactados previamente y ante la coyuntura, los petistas exhortaron al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) reflexionar sobre la importancia de actuar en bloque y exigir reglas transparentes en la construcción de las candidaturas unitarias.

Deslinde presidencial: imparcialidad y respaldo al método
Al ser cuestionada sobre los reclamos por parte de los partidos aliados, en su mañanera de este jueves 24 de septiembre la presidenta Claudia Sheinbaum omitió opinar al respecto bajo el argumento de que la resolución de las diferencias corresponde exclusivamente a las dirigencias de los involucrados.
“No me voy a meter”.
Argumento de la titular del Ejecutivo sobre el conflicto.
No obstante, previamente, la mandataria ya había manifestado su confianza en los estudios demoscópicos -encuestas- como la herramienta histórica más idónea para la toma de decisiones dentro de Morena, ya que el uso de los sondeos de opinión garantiza la participación ciudadana y otorga legitimidad a los perfiles seleccionados, evitando que las postulaciones respondan a decisiones cupulares o dedazos como antaño.
Este choque de visiones expone el reto organizativo que enfrenta la coalición gobernante: por un lado, Morena busca afianzar la validez interna de sus encuestas, mientras que el PT condiciona la solidez de la alianza al cumplimiento estricto de las cuotas de representación y el respeto a sus liderazgos regionales.


