A pesar del panorama restrictivo en la frontera norte y los costos fiscales adicionales, el flujo de divisas enviado por los trabajadores connacionales en el extranjero retomó su dinámica positiva. Durante los primeros cinco meses de 2026, la captación de remesas en México alcanzó los 25 mil 287 millones de dólares, lo que representa un avance interanual del 2.8% en comparación con el mismo periodo de 2025, de acuerdo con el reporte oficial emitido por el Banco de México (Banxico).
El resultado marca un punto de inflexión favorable para la economía interna, logrando romper con la racha negativa que se arrastraba desde el año pasado.

Impuestos al efectivo y estímulos internos
La resiliencia de estos capitales destaca de forma especial frente al gravamen del 1% aplicado en Estados Unidos a los envíos realizados en efectivo o giros postales. Para contrarrestar el impacto de esta carga fiscal tributaria, el gobierno implementó un programa de apoyo financiero diseñado para reembolsar a los emisores el monto total cobrado bajo esta modalidad impositiva, amortiguando los costos operativos de traslado de dinero.
Analistas del sector financiero detallan que la reactivación económica del empleo en la Unión Americana ha sido el pilar fundamental que sostiene las transferencias. La masa de recursos acumulada en lo que va del año representa un incremento neto de 520 millones de dólares con respecto a los registros institucionales del ciclo previo, consolidando a las remesas como una de las entradas de dinero exterior más determinantes para el país.

Disminución en operaciones electrónicas
Aunque las remesas en ventanilla digital y depósitos captaron mayor capital en el acumulado global, el número neto de operaciones procesadas por las instituciones bancarias y dispersoras sufrió un descenso marginal del 2.3% interanual, ubicándose en 62.99 millones de transacciones. Del volumen general de transacciones, las herramientas electrónicas absorbieron el 99.2% de la participación del mercado.

Por su parte, el mes de mayo de 2026 mostró un comportamiento sobresaliente al ingresar 5 mil 611 millones de dólares a cuentas bancarias nacionales, equivalente a una subida del 3.8% anual. A pesar de que los envíos totales en dicho mes bajaron 1.7%, el monto promedio enviado por persona compensó la diferencia al incrementarse un 5.6%, elevando el ticket por remesa individual hasta los 404 dólares por evento. En paralelo, las transferencias que salieron desde México al extranjero escalaron a 108 millones de dólares.
