La euforia por el histórico pase de la Selección Mexicana a los octavos de final del Mundial 2026 ha desatado una fiebre comercial sin precedentes. A escasos días de que el Estadio Ciudad de México reciba el crucial enfrentamiento contra el representativo de Inglaterra, las localidades en los canales oficiales están agotadas, la escasez ha trasladado la demanda hacia el mercado secundario en plataformas de internet, donde las entradas registran costos verdaderamente estratosféricos, incluso hay quienes han ofrecido en redes sociales hasta 2.3 millones de pesos por un ticket.
Precios por las nubes en plataformas de intercambio
El portal de reventa StubHub se ha convertido en el principal termómetro de la alta demanda para el que será el último compromiso mundialista disputado en territorio nacional durante este torneo. Quienes deseen asistir al encuentro del próximo domingo 5 de julio a las 18 horas deberán estar dispuestos a desembolsar sumas de dinero sumamente elevadas.

Los accesos con el costo más accesible se ubican en la sección 530 del estadio, con un precio de partida de 72 mil 226 pesos. En contraste, las localidades situadas en la sección 132A, correspondientes a los asientos laterales a nivel de cancha y a los costados de las bancas, se cotizan hasta en 482 mil 930 pesos por boleto. Las tarifas reflejan un incremento masivo respecto a las fases previas, superando por mucho los precios registrados en el pasado partido del Tricolor ante la Selección de Ecuador.

Normativas y el riesgo de fraude
Es fundamental precisar que el máximo organismo rector del balompié mundial cuenta con lineamientos claros y restrictivos para el certamen. El reglamento estipula que únicamente en territorio mexicano se autoriza el intercambio de accesos por medios autorizados, prohibiendo formalmente la reventa con fines de lucro.
No obstante, dicha dinámica comercial sí está permitida legalmente en las sedes conjuntas de Estados Unidos y Canadá, pero no aplica igual en el país. Debido a este vacío operativo en portales externos no oficiales, las autoridades recuerdan a los aficionados que realizar transacciones fuera de los canales institucionales eleva de forma alarmante el riesgo de poder ser víctimas de estafas o de adquirir boletos apócrifos.

