El Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), confirmó que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene una investigación abierta sobre el ingreso y operación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en territorio chihuahuense. Omar García Harfuch, titular de la SSPC, deslindó a la administración de Maru Campos de estos hechos.
El caso cobró relevancia tras el fallecimiento de dos oficiales estadounidenses en un accidente automovilístico, luego de un presunto operativo de desmantelamiento de narcolaboratorios.
Según García Harfuch, la gobernadora Maru Campos Galván manifestó de forma directa que no contaba con información previa sobre la presencia de elementos de inteligencia extranjera en actividades de campo dentro de su jurisdicción.

El intercambio de información entre la mandataria y el secretario federal ocurrió el pasado jueves 23 de abril durante una reunión de trabajo para abordar la crisis.

¿Qué le dijo Maru Campos a Harfuch sobre agentes de EU?
La controversia radica en la participación de los agentes de la CIA en operativos antinarcóticos. García Harfuch enfatizó que la administración de Maru Campos no tuvo participación ni conocimiento de las maniobras que realizaban las personas fallecidas.
“La gobernadora de Chihuahua a mí me dijo que ella no tenía conocimiento de que se estuviera llevando alguna operación con agentes norteamericanos en campo”, precisó el secretario en conferencia de prensa.
La FGR será la instancia encargada de determinar el estatus legal de los agentes en México y las circunstancias del percance vial. El funcionario federal subrayó que existe una diferencia jurídica estricta entre el intercambio de información con Estados Unidos —mecanismo que permitió capturas relevantes como la de “El Jardinero”, mando del CJNG— y la incursión física de personal extranjero en operativos tácticos nacionales, lo cual debe ajustarse estrictamente a lo que marca la ley.


Sin contacto con fuerzas militares nacionales
Por su parte, el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, descartó cualquier tipo de interacción entre el personal de la CIA y las fuerzas armadas mexicanas. El alto mando aclaró que los agentes extranjeros no ingresaron a instalaciones militares ni tuvieron contacto con soldados. El papel del Ejército en el hallazgo del laboratorio se limitó exclusivamente al resguardo perimetral de la zona para permitir las diligencias de ley.
“Se localizó el laboratorio y, posteriormente, se resguarda. Esa es la función que hace el personal militar: dar seguridad periférica mientras que las autoridades de la fiscalía llevan a cabo sus indagatorias”, expuso Trevilla Trejo.
