La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, exhortó a la dirigencia y legisladores del PT a unificar criterios tras los recientes desacuerdos expresados respecto al “Plan B” de la reforma electoral.
El pronunciamiento surge tras las declaraciones del diputado petista Reginaldo Sandoval, quien manifestó reservas técnicas y políticas sobre la iniciativa.
En contraste, Sheinbaum recordó que otros liderazgos del mismo instituto político han mostrado su respaldo al proyecto, lo que evidencia una falta de cohesión interna en el partido aliado.
“Creo que hace un día o dos días, la senadora Geovanna (Bañuelos) del PT también dijo que estaba de acuerdo, entonces se tiene que poner de acuerdo el PT si va a apoyar o no va a apoyar, pero ya depende de ellos”, sostuvo.

Los nudos del conflicto: Revocación de mandato y equidad
El principal foco de tensión reside en la propuesta de empatar la revocación de mandato con los procesos electorales federales.
Reginaldo Sandoval advirtió que este esquema podría generar inestabilidad institucional desde el arranque de cualquier administración, al incentivar campañas de remoción de manera prematura.
“Empatar la elección de la revocación de mandato con la elección tiene problemas de Estado… ¿El día que inicia su mandato se inicia la campaña para sacarlo en los tres años? Ese es el riesgo”, dijo.
Asimismo, el legislador del PT alertó sobre una posible ventaja indebida para el partido en el poder si la figura presidencial aparece en la boleta durante una jornada electoral, lo que vincularía directamente la gestión gubernamental con la competencia en las urnas.


Robustecer equidad, dice Sheinbaum sobre Plan B
Pese a los cuestionamientos, la presidenta Sheinbaum garantizó que la propuesta final incluirá mecanismos para robustecer la equidad de las mujeres en la representación popular. Esta adición surge después de que la Secretaría de Gobernación admitiera una omisión en el texto original del Plan B respecto a este tema.
La mandataria informó que la senadora Malú Micher encabeza los trabajos para integrar estas disposiciones en la iniciativa.
El objetivo es asegurar que la reforma no solo atienda aspectos técnicos de la fiscalización o estructura electoral, sino que garantice la participación femenina en todos los niveles.

