El pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad el dictamen que expide la Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales, un hito legislativo que marca un hito histórico en la protección de la fauna en México. La reforma establece formalmente que los animales son seres sintientes y sujetos de cuidado humano, consolidando un marco jurídico único que aplicará en todo el territorio nacional para prevenir, investigar y castigar actos de crueldad y maltrato.
Este avance parlamentario busca transformar la visión jurídica del país respecto a las mascotas y animales de crianza o resguardo, alineando la legislación federal con los derechos fundamentales de protección ambiental y salud pública.
¿De qué se trata esta ley de animales?
El pilar central de esta iniciativa radica en el reconocimiento legal del estatus de sintiencia de los animales. Esto significa que el Estado mexicano, las autoridades locales y la ciudadanía en general deberán asumir como principio rector que los animales experimentan dolor, estrés, miedo y estados emocionales complejas.
Bajo esta nueva lógica, el cuidado de un animal deja de verse como la posesión de una propiedad inanimada para convertirse en una responsabilidad de tutela obligatoria. Quienes ostenten la guarda o propiedad de un ejemplar estarán obligados por ley a garantizar su nutrición, alojamiento adecuado, atención médica veterinaria periódica y protección frente a condiciones climáticas o entornos dañinos.

¿En dónde se hará el registro de mascotas?
Entre las herramientas de mayor relevancia aprobadas en la sesión senatorial se encuentra la creación del Registro Nacional de Animales de Compañía. Este sistema centralizado funcionará como un padrón gratuito y obligatorio que permitirá asociar a cada mascota con su tutor legal.
La medida facilitará la trazabilidad en casos de pérdida, abandono, adopción o venta comercial.
Adicionalmente, la ley estipula la apertura de un Padrón de Personas Infractoras por Maltrato Animal.
Aquellas personas o empresas declaradas culpables de maltrato o crueldad serán inscritas en este registro por un periodo de entre uno y cinco años. Mientras permanezcan en la lista, quedarán inhabilitadas para recibir apoyos públicos destinados a proyectos ambientales, rescate de fauna o fomento ganadero.
¿Cuáles son las sanciones?
La Ley General de Bienestar Animal fortalece de manera sustancial las consecuencias económicas y penales administrativas frente a la crueldad. Se contemplan multas que rebasan los 200 mil pesos, además de arrestos de hasta 36 horas para infractores y la clausura de establecimientos que permitan la venta ilegal o las peleas de perros.
Un aspecto innovador es la inclusión de la figura de la reparación del daño. Los agresores no solo pagarán la sanción administrativa ante las autoridades, sino que deberán hacerse cargo del pago completo de gastos médicos veterinarios, intervenciones quirúrgicas, medicamentos y programas de rehabilitación física o conductual para los animales afectados.
Próximos pasos en el proceso legislativo
Tras su aprobación en la Cámara Alta con el voto favorable de las distintas bancadas, la minuta fue remitida a la Cámara de Diputados para su análisis, revisión y eventual ratificación. Una vez completada esta etapa, la ley será promulgada en el Diario Oficial de la Federación, iniciando la armonización de las leyes estatales en todo el país.

