La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó un nuevo acuerdo regulatorio para el Alto Golfo de California que reduce 86% el polígono de protección de la vaquita marina y abre a la pesca con redes tradicionales, una superficie de 9 mil 544 kilómetros cuadrados.
Esta decisión ha generado reacciones encontradas, pues mientras los científicos defienden la reducción, los activistas alertan peligro para la especie.
En el polígono de protección que fue reducido, está prohibido pescar con redes de enmalle y agalleras, la causa principal de muerte de la vaquita marina. Las autoridades aseguran que con ello se consigue conciliar la conservación de la ballena endémica con las necesidades económicas de las comunidades pesqueras.


Polémica por reducción de protección de la vaquita marina
Científicos aseguran que la ampliación del polígono de protección, no necesariamente garantiza la preservación de la especie, de la cual se estiman quedan entre 7 y 9 ejemplares.
Lorenzo Rojas-Bracho, investigador y protector de la vaquita marina desde hace más de dos décadas, aseguró que el decreto con el que se aporbó esto, fue consultado con el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina (CIRVA), integrado por científicos y expertos en mamíferos marinos.
Ellos afirman que la extensión del refugio dificultaba su vigilancia efectiva.
“Una superficie menor con una protección real puede ser mucho más útil que una enorme restricción que no se cumpla”, afirmó Rojas-Bracho. Explicó que la vigilancia acústica y los avistamientos permiten identificar las zonas donde todavía se encuentran vaquitas, por lo que el objetivo inmediato debe ser mantener esos espacios libres de redes agalleras y de enmalle, que representan una amenaza para la especie.
Sin embargo, Alejandro Olivera, del Centro para la Diversidad Biológica, advirtió que reducir el polígono no garantiza que la vigilancia vaya a mejorar.
Señaló que todavía hay embarcaciones sin monitoreo satelital y que cientos de barcos salen a pescar camarón con redes de gran longitud, capaces de poner en riesgo a la vaquita y a otras especies marinas.
Los activista aseguran que la modificación beneficia al sector pesquero y responde a la falta de resultados del gobierno para desarrollar e implementar artes de pesca alternativas que eviten la captura incidental de vaquitas. Advirtieron que reducir el área protegida sin resolver esos problemas, aumenta los riesgos para la supervivencia de la especie.


