El aumento en el precio de las gasolinas, sobre todo del diésel ha encendido las alertas en el sector transporte. La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) pidió al Gobierno Federal intervenir con apoyos fiscales para evitar un impacto directo en los precios de productos y servicios.
En entrevista con Alejandro Cacho, el presidente de la ANTAC, David Estévez Gamboa, advirtió que el combustible representa hasta el 45% del costo total de operación de un flete, por lo que cualquier incremento “pega de inmediato” en la rentabilidad del sector.
El diésel, el golpe más fuerte
De acuerdo con el líder transportista, el alza en los combustibles está afectando especialmente a los llamados “hombres camión”, es decir, los operadores que son dueños de sus propias unidades.
Este grupo representa más de la mitad del transporte de carga en el país, (el 56%) y depende directamente del precio del diésel para mantenerse activo.

“Nos está pegando muy duro”, señaló el líder, al advertir que muchos transportistas trabajan prácticamente al día y sin margen para absorber nuevos incrementos.
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Piden al Gobierno subsidio
Ante este escenario, la ANTAC solicitó al Gobierno Federal aplicar un subsidio de al menos 10% al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al diésel, al menos de manera temporal.
Nosotros ya hicimos el planteamiento, pedimos al gobierno que subsidie el 10% para que pueda seguir trabajando”, aseguró Estévez Gamboa.
El argumento del sector es que el contexto internacional, marcado por tensiones en Medio Oriente, ha elevado los precios del combustible, y sin apoyo, el impacto será inevitable para toda la cadena de consumo.

El impacto: más allá del transporte
El margen para tener un impacto en los bolsillos de los mexicanos es corto, pues de acuerdo con Estévez Gamboa, los transportistas podrían mantener sus tarifas actuales solo por un periodo aproximado de un mes.
Después de ese plazo, el aumento en costos tendría que trasladarse a los clientes, lo que eventualmente se reflejaría en el precio final de productos básicos.
El transporte de carga mueve más del 80% de los productos en México, por lo que cualquier ajuste en sus costos tiene un efecto directo en la economía cotidiana.
El mensaje del sector es claro, si no hay intervención el encarecimiento del diésel no solo afectará a los transportistas, sino a toda la población.
No descartan movilizaciones
Ante la falta de respuesta oficial, el sector ya analiza posibles protestas. En dicha entrevista, el presidente de la ANTAC adelantó que en los próximos días podrían definirse movilizaciones a nivel nacional en conjunto con otros sectores, como el agrícola, si no hay una solución inmediata.
