El gobierno de Claudia Sheinbaum presentó un plan de inversión pública y mixta por más de 5.6 billones de pesos a lo largo de su mandato, con el objetivo de impulsar proyectos estratégicos en energía, transporte, carreteras y aeropuertos, entre otros sectores.
La estrategia contempla un aumento significativo de la inversión pública desde este año, apoyada en nuevos mecanismos financieros diseñados por la Secretaría de Hacienda.
Durante una exposición en Palacio Nacional, la presidenta señaló que en 2026 la inversión pública crecerá en más de 722 mil millones de pesos. Indicó que el gasto en infraestructura carretera, agua y energía alcanzará un nivel equivalente a 2% del Producto Interno Bruto.
“La inversión pública en carreteras, en agua, en energía va a aumentar todavía… Esto nos va a permitir mayor desarrollo para el país. Es el fortalecimiento del Plan México”, expresó.
Más de 1,500 proyectos hasta 2030
En la conferencia de Sheinbaum, El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, precisó que el programa considera más de 1,500 proyectos a desarrollarse entre 2026 y 2030.
Para su ejecución, el gobierno federal prevé la creación de vehículos financieros en asociación con el sector privado, con el objetivo de atraer capital y, una vez consolidadas las obras, recuperar la titularidad pública de los proyectos.
Jorge Mendoza, director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), explicó que el esquema de inversiones mixtas permitirá al Estado definir reglas de operación y objetivos sociales, al tiempo que comparte riesgos y beneficios con los inversionistas.
“Lo que estamos buscando con las inversiones mixtas es que el Gobierno tenga mayoría en las empresas que se vayan a crear con el sector privado”, señaló, al destacar que el modelo busca asegurar gobernanza y viabilidad financiera.
Bajo crecimiento de México
El anuncio ocurre en un contexto de bajo crecimiento económico. En el último año, el PIB avanzó 0.7%, mientras que el Presupuesto de Egresos aprobado asciende a 10.1 billones de pesos, con un déficit fiscal estimado en 4.3% del PIB.
Ante un margen fiscal limitado y sin una reforma tributaria prevista en el corto plazo, la administración de Claudia Sheinbaum plantea una vía complementaria para fortalecer la inversión pública mediante la participación privada.
El plan también contempla el respaldo de una nueva legislación de promoción a la inversión, que incluirá el uso de fondos especializados y esquemas de crédito, con la finalidad de ampliar las fuentes de financiamiento y sostener el desarrollo de infraestructura en los próximos años.
RB


