La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) confirmó la identidad de Marco Antonio Sauceda Rocha, hijo de la activista Ceci Flores, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, luego de un análisis científico realizado a restos óseos localizados en Hermosillo.
La identificación, informada este 31 de marzo, representa un cierre parcial para la familia, tras años de búsqueda desde la desaparición del joven en 2019.
De acuerdo con la Fiscalía, el hallazgo se realizó el pasado 24 de marzo durante un cateo en un rancho ubicado a 790 metros al norte del ejido Salvador Alvarado, sobre la carretera 26, en la zona rural de Hermosillo.
En el operativo participaron elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC), peritos, antropólogos forenses y personal especializado, con la presencia de integrantes del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, incluida su dirigente.
En el sitio fueron localizados fragmentos óseos, prendas de vestir, un teléfono celular y 11 casquillos de distintos calibres.
Confirmación por ADN fue un proceso complejo
La Fiscalía detalló que la identificación se logró mediante un riguroso análisis genético, debido a las condiciones en las que se encontraban los restos, afectados por el paso del tiempo y factores ambientales.
Especialistas aplicaron técnicas avanzadas para recuperar material biológico, incluyendo el uso de ADN mitocondrial, empleado en casos de alta degradación.
Tras múltiples procesos de extracción, purificación y comparación, el perfil genético obtenido coincidió con las muestras de la familia, lo que permitió confirmar oficialmente la identidad de Marco Antonio Sauceda Rocha.
¿Cuál es la historia de Marco Antonio, hijo de Ceci Flores?
Marco Antonio Sauceda Rocha fue privado de la libertad el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, Sonora.
A partir de ese momento, su madre, Ceci Flores, emprendió una búsqueda incansable que derivó en la creación del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, uno de los más visibles en el país en la localización de personas desaparecidas.
Durante años, la activista ha encabezado jornadas de búsqueda en distintos puntos del estado, acompañando a otras familias en la misma situación.
Investigación en curso y posibles responsables
La Fiscalía informó que el predio donde fueron encontrados los restos pertenecía a un hombre ya fallecido, quien presuntamente estaría relacionado con la desaparición de la víctima.
Además, se han identificado al menos ocho personas de interés que podrían estar vinculadas con el caso y que enfrentarían procesos penales conforme avancen las investigaciones.
La confirmación de la identidad permite a la familia avanzar hacia una sepultura digna, luego de años de incertidumbre.
Sin embargo, el caso aún deja pendientes en materia de justicia, en un contexto donde miles de familias en México continúan en la búsqueda de sus seres queridos.
El trabajo de colectivos como Madres Buscadoras de Sonora sigue siendo clave para visibilizar una crisis que persiste en el país.


