La agencia calificadora Standard and Poor’s (S&P) Global Ratings modificó la perspectiva de la calificación soberana de México de “estable” a “negativa”. A pesar de este ajuste, la firma ratificó la nota de la deuda soberana de largo plazo en moneda extranjera en BBB, lo cual mantiene al país dentro del grado de inversión.
Dicha revisión responde a la posibilidad de que el proceso de consolidación fiscal en el territorio nacional avance con mayor lentitud de lo que se proyectó originalmente.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) señaló que esta decisión técnica reconoce los fundamentos macroeconómicos de México y su capacidad para acceder a los mercados internacionales de capital.
No obstante, el cambio en la perspectiva indica riesgos latentes que la agencia monitorea en un entorno global de volatilidad financiera y condiciones restrictivas.

Indicadores macroeconómicos y mercado laboral
Al concluir el primer trimestre de 2026, la economía mexicana presentó indicadores de resiliencia frente a un contexto externo complejo. El mercado laboral registró una tasa de desempleo del 2.6%, acompañada de incrementos reales en los ingresos de los trabajadores.
En este periodo, el tipo de cambio y los niveles de inflación mostraron estabilidad, mientras el Gobierno de México aplicó medidas para contener los precios de productos impactados por factores geopolíticos y eventos climáticos.
En su evaluación, Standard and Poor’s resaltó elementos clave de la estructura financiera del país, como la autonomía y credibilidad del banco central, el régimen de tipo de cambio flexible y la conducción de las políticas monetaria y fiscal. Estos factores han permitido que la posición externa de México resista episodios de incertidumbre comercial e internacional.

Desempeño de las finanzas públicas y deuda
En el ámbito fiscal, los balances del primer trimestre de 2026 superaron las metas previstas. El déficit presupuestario se ubicó en 207 mil millones de pesos, una cifra 172 mil millones de pesos menor a la programación oficial. Por su parte, el balance primario arrojó un superávit de 98 mil millones de pesos, un resultado contrastante frente al déficit que se esperaba para dicho lapso.

Asimismo, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se situó en el 50.4% del Producto Interno Bruto (PIB). Hacienda calificó este nivel como moderado en comparación con otras economías latinoamericanas, además de reportar que el costo financiero fue 47 mil millones de pesos inferior a lo programado. Aunque estos datos sugieren una trayectoria de deuda sostenible, la nueva perspectiva de Standard and Poor’s pone el foco en la velocidad con la que el país podrá equilibrar sus finanzas en los próximos meses.
La especialista, Gabriela Siller asegura en su cuenta de X que lo señalado por la calificador podría implicar un recorte en la calificación en los próximos meses. Con S&P, México está a dos escalones de perder el grado de inversión.”
