La FGR inició una nueva línea de investigación contra autoridades del estado de Chihuahua por la presunta invasión de facultades exclusivas de la Federación. La indagatoria se centra en la persecución de delitos de delincuencia organizada y la celebración de acuerdos con agencias de otro país, tras el desmantelamiento de un centro de producción de drogas el mes pasado, operativo que contó con la intervención de agentes de la CIA.
Se reveló en un comunicado que la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos, encargada del expediente, busca determinar si el gobierno estatal infringió el diseño constitucional al participar en tareas de seguridad nacional y política exterior.
La conducción de estas áreas corresponde únicamente al Gobierno de la República, por lo que las entidades federativas tienen prohibido establecer alianzas o coaliciones con Estados extranjeros, señala Fiscalía.
Interrogatorios y exclusividad en delitos contra la salud
Hasta el momento, la FGR ha interrogado a 40 de los 47 servidores públicos citados a comparecer en torno a este caso. En su argumentación legal, la fiscalía subrayó que la Ley General de Salud otorga competencia exclusiva a la Federación para investigar y sancionar delitos cuando existen elementos que presumen la participación de la delincuencia organizada, tal como ocurre con los laboratorios clandestinos de sustancias ilegales.
La institución integra dos carpetas de investigación paralelas: la primera sobre la responsabilidad de los funcionarios que permitieron el ingreso de personal de la CIA al operativo de los días 17 y 18 de abril, y la segunda enfocada en delitos contra la salud dirigidos a los propietarios del inmueble.
El Ministerio Público Federal prevé convocar a más servidores estatales conforme avancen las diligencias para esclarecer si la Fiscalía de Chihuahua continuó con la infracción de atribuciones federales tras el evento.

Anomalías en la cadena de custodia y resguardo federal
La FGR denunció irregularidades graves en el procedimiento de entrega del sitio intervenido por las autoridades locales.
De acuerdo con el reporte oficial, los peritos de la Agencia de Investigación Criminal y las fuerzas federales no recibieron la cadena de custodia correspondiente, ni el área abierta, ni las sustancias localizadas en el predio. Estas omisiones quedaron registradas en un acta circunstanciada que detalla diversas anomalías en la actuación estatal.

“Los elementos ministeriales federales y peritos de la Agencia de Investigación Criminal, con el apoyo de fuerzas federales, al arribar al lugar, no recibieron con cadena de custodia de parte de las autoridades locales, ni el área abierta ni los indicios ni las sustancias localizadas”, señaló la dependencia.
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, rompió el silencio este martes ante la creciente polémica por la presencia de agentes estadounidenses vinculados a la CIA en un operativo reciente en la Sierra Tarahumara. A través de un mensaje difundido en sus canales oficiales, la mandataria estatal fue tajante al deslindarse de cualquier gestión relacionada con personal extranjero y ordenó a la Fiscalía General del Estado (FGE) proceder con rigor técnico y legal, bajo la premisa de que en su administración no habrá impunidad, “caiga quien caiga”, dijo.
La mandataria respondió de forma directa a los señalamientos emitidos por el partido Morena, a quienes acusó de instrumentalizar el caso con fines políticos. Según Campos, los ataques de la oposición buscan desviar la atención de problemas estructurales de mayor envergadura.
“Mientras en Morena atacan, ponen pretextos y buscan culpables para tapar la crisis y falta de resultados, nosotros seguiremos haciendo lo que nos toca: combatir al crimen, proteger familias, impulsar el empleo y defender la paz”, señaló.

