De acuerdo con el reporte anual “Folleto de Competitividad Mundial 2026”, publicado por el Institute for Management Development (IMD) con sede en Suiza, México retrocedió siete casillas en comparación con sus mediciones previas, al pasar del lugar 55 al 62 dentro de un listado que evalúa a 70 naciones.
Con una puntuación de 42.85 de 100 posibles, los resultados del Índice de Competitividad Mundial 2026 interrumpen una tendencia de estabilidad en la que México se mantuvo entre los sitios 55 y 56 durante los últimos cuatro años.
Panorama en América Latina
Al ver el desempeño de América Latina, el rendimiento de México quedó por detrás de economías como Chile, que se ubicó en el puesto 43; Argentina, en el 58; Colombia, en el 59, y Perú, en la posición 60. Dentro de la región, la medición solo superó los indicadores de Brasil, situado en el casillero 65, y de Venezuela, que ocupa el cierre de la tabla en el lugar 70.
A nivel internacional, el país también mostró una brecha considerable respecto a potencias emergentes como China e India, que alcanzaron los puestos 12 y 44, respectivamente.
El primer lugar general del indicador lo obtuvo Singapur con una calificación perfecta de 100 puntos, seguido por:

- Hong Kong
- Suiza
- Taiwán
- Emiratos Árabes Unidos

¿Cómo fue la evaluación de los países?
La metodología implementada por el Centro de Competitividad del IMD examina cuatro pilares fundamentales:
- Desempeño económico
- Eficiencia gubernamental
- Eficiencia de negocios
- Infraestructura, sustentados en 341 criterios de evaluación.
- Desempeño de México
En el desglose para México, el pilar de Desempeño económico obtuvo el mejor puntaje al situarse en el lugar 41, mientras que la Eficiencia de negocios alcanzó el puesto 57. Por el contrario, los balances más bajos se concentraron en las áreas de Infraestructura, donde el país cayó al sitio 64, y en Eficiencia Gubernamental, con la posición 67.
A nivel de subfactores, las calificaciones más deficientes para el país se ubicaron en los rubros de legislación para negocios (puesto 69 de 70), infraestructura básica (66) y financiamiento público (65).
Asimismo, el análisis arrojó un posicionamiento en los últimos diez lugares en materias como marco institucional (63), infraestructura tecnológica (63), mercado social (62), financiamiento (62), educación (65), así como salud y medio ambiente (61).

Ante este panorama, el organismo internacional delineó una serie de retos urgentes para el año en curso, entre los que destaca la necesidad de fortalecer la coordinación transversal entre los tres niveles de gobierno para iniciativas estratégicas, dar mayor certeza jurídica al ambiente de negocios, impulsar la innovación y alinear la formación de talento con los requerimientos técnicos de la industria.
Respecto a las dinámicas globales que impactan estos indicadores, el director del Centro de Competitividad Mundial del IMD, Arturo Bris, señaló la relevancia de los marcos normativos sobre la burocracia.
“Las economías no se vuelven competitivas legislando más. Se vuelven competitivas cuando los actores económicos confían en que los contratos se respetarán, las decisiones públicas serán revisables, la corrupción estará limitada y la discreción administrativa funcionará”, sostuvo.
