México puso en marcha una ambiciosa estrategia de infraestructura médica para el presente sexenio. Durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y las principales autoridades del sector sanitario presentaron el Plan nacional de infraestructura hospitalaria, un proyecto que busca transformar la atención médica en el país rumbo a 2030, priorizando las zonas con mayor rezago social.
Un ambicioso plan de expansión y conectividad hospitalaria
De acuerdo con las proyecciones oficiales, la actual administración tiene planificada la edificación de 50 hospitales nuevos. A la par de estas construcciones, el plan contempla la ampliación de otros 47 nosocomios, además de diversas obras de sustitución y mejoras estructurales en 55 unidades médicas adicionales. La inversión estimada para consolidar estas metas ascenderá a los 18 mil millones de pesos.
Con este despliegue de recursos, el inventario nacional de equipamiento médico experimentará un salto histórico. Al arrancar el actual gobierno, el país registraba un total de 96 mil 966 camas hospitalarias operativas; la meta institucional de la mandataria es elevar esa cifra hasta las 106 mil 105 camas al concluir su mandato en 2030.

Eduardo Clark García, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, precisó el avance acumulado en los últimos años. El funcionario detalló que, si se suma el periodo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador con el de la presidenta Sheinbaum Pardo, se habrán creado 16 mil 543 nuevas camas hospitalarias en el país.
Haciendo un desglose por etapas, Clark García explicó que bajo la gestión de López Obrador se concretaron 7 mil 404 unidades, mientras que para la presente administración se proyecta la adición de 9 mil 139 camas hospitalarias más. Contrastó estos indicadores con los gobiernos de Felipe Calderón (5 mil 308 camas) y Enrique Peña Nieto (3 mil 906 camas), señalando que la suma de ambos periodos previos apenas alcanzó las 9 mil 214 unidades.
Al respecto, Sheinbaum Pardo subrayó que en el periodo de López Obrador se construyeron más camas que en los dos sexenios anteriores incluso con la pandemia de covid, tendencia que se mantendrá en su administración, esto a pesar de “quienes piensan que era mejor el seguro popular”.
El impacto en el IMSS, Issste e IMSS-Bienestar
Clark García apuntó que desde 2019 la construcción de instalaciones médicas superó los ritmos observados en los 12 años anteriores. El funcionario puntualizó que el crecimiento de hospitales en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sufrió un estancamiento prolongado entre 1983 y 2018, periodo donde solo se sumaron 4 mil 300 camas, frente a las casi 30 mil edificadas entre 1943 y 1982. En contraste, de 2019 a 2030 se estiman 12 mil nuevas unidades para dicho instituto.

En su intervención, Zoé Robledo, director general del IMSS, informó que en los últimos 18 meses se inauguraron siete complejos asistenciales y que actualmente persisten 19 frentes de obra activos en localidades como Navojoa (Sonora), Tula (Hidalgo) y Guanajuato (Guanajuato), las cuales operarán este mismo año. A estas labores se agregan los rescates de infraestructura en San Quintín (Baja California) y Ticul (Yucatán), proyectados para el próximo año y para 2027, respectivamente.
Por otra parte, Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS-Bienestar, declaró que nunca antes la población sin seguridad social se había beneficiado de una ampliación hospitalaria como la actual. Svarch anunció la apertura inminente del hospital de Juitepec, en Morelos, este próximo viernes, al igual que nuevos centros especializados en Tabasco, Tamaulipas y Guanajuato.
A través de una videoconferencia, Martí Batres Guadarrama, director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), reportó la entrega de equipamiento en Oaxaca, Coahuila, Tamaulipas y Michoacán, confirmando que las obras civiles avanzan en Chetumal, Naucalpan, Tampico y la capital oaxaqueña.
