En una decisión dividida, la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) determinó este jueves reducir la tasa de interés de referencia en 25 puntos base, para ubicarla en un nivel de 6.75%.
El movimiento resultó sorpresivo para una parte del sector financiero, especialmente tras los datos recientes del Inegi que ubican la inflación general en 4.63% durante la primera quincena de marzo, un salto significativo frente al 4.02% registrado en febrero.
La votación del órgano colegiado reflejó una fractura interna de 3 a 2. Mientras la mayoría optó por dar continuidad al ciclo de bajas, los subgobernadores Jonathan Heath y Galia Borja votaron a favor de mantener la tasa sin cambios. La determinación de Banxico ocurre en un contexto donde el gobierno federal reactivó los estímulos fiscales a los combustibles para mitigar el impacto del impuesto especial y evitar un incremento abrupto en los precios al consumidor.

“La postura monetaria alcanzada sería apropiada para enfrentar los retos derivados de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones”, sostuvo.
Debilidad económica y factores externos
Para justificar el recorte, la autoridad monetaria evaluó el comportamiento actual del tipo de cambio y la debilidad que presenta la actividad económica nacional.
La Junta de Gobierno consideró que el grado de restricción implementado anteriormente es suficiente para enfrentar las presiones, a pesar de que los precios agropecuarios han impulsado el índice inflacionario al alza en las últimas semanas.

La decisión de Banxico contrasta con la cautela observada en otros bancos centrales del mundo durante el presente mes. Mientras México optó por el recorte, el Banco Central Europeo (2%), el Banco de Inglaterra (3.75%), el Banco de Japón (0.75%) y el Banco Central de Chile (4.50%) decidieron mantener sus tasas de referencia sin movimientos en sus reuniones más recientes.

Expectativas y mercado financiero
El recorte se alineó con el pronóstico del 55% de los analistas consultados en la última encuesta de Citibanamex, mientras que el 45% restante esperaba que el banco central mantuviera la tasa en 7%. La división en las expectativas del mercado refleja la complejidad del panorama actual, donde la necesidad de estimular la economía local compite con el mandato de controlar la inflación.
