Enviar dinero desde el celular debería ser rápido, simple y accesible para todos, pero en México aún no lo es del todo. Por eso, el Banco de México (Banxico) busca cambiar la forma en que se realizan las transferencias electrónicas en el país.
Durante la 89 Convención Bancaria, la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, anunció que el banco central inició una consulta pública para reformar las reglas de las transferencias electrónicas, con el objetivo de hacerlas más intuitivas, rápidas y fáciles de usar desde dispositivos móviles.
La propuesta apunta a algo concreto: que enviar dinero deje de ser un proceso complicado y se convierta en una experiencia estandarizada en todas las aplicaciones bancarias.

El problema: pagos digitales que no terminan de despegar
Aunque el uso de transferencias electrónicas ha crecido en los últimos años, Banxico reconoce que todavía existe un rezago importante, especialmente en algunos sectores de la población.
Esto significa que, a pesar de que millones de personas ya usan banca móvil, aún hay barreras que dificultan su adopción: procesos complejos, diferencias entre apps y falta de claridad al momento de hacer transferencias.
“La población necesita opciones de pago digitales eficientes, seguras y de bajo costo”, señaló Rodríguez Ceja.

¿Qué quiere cambiar Banxico?
La reforma que propone el banco central no es menor. Busca establecer reglas más claras y homogéneas para todas las instituciones financieras que operan con el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI).
En términos simples, esto implicaría:
- Procesos más cortos para enviar dinero
- Interfaces más intuitivas en apps bancarias
- Menos pasos al realizar transferencias
- Mayor estandarización entre bancos
El objetivo es reducir las “fricciones” que hoy enfrentan los usuarios y facilitar el uso de transferencias como un método cotidiano de pago.
SPEI, una herramienta clave que aún tiene margen de crecimiento
Banxico destacó que el SPEI ya juega un papel central en la economía mexicana. Tan solo en 2025 se realizaron más de 7 mil 300 millones de transferencias electrónicas, por un monto cercano a los 600 millones de pesos, equivalente a 16.8 veces el PIB de ese año.
Sin embargo, el crecimiento no ha sido suficiente para cerrar la brecha de inclusión financiera.

Por ello, el banco central también hizo un llamado a la banca para acelerar la adopción de estos sistemas, ampliar su uso y ofrecer beneficios tangibles a los usuarios.
Buscan inclusión financiera real
Más allá de la tecnología, el fondo del problema es la inclusión. Banxico busca que más personas —incluidas aquellas que hoy están fuera del sistema financiero— puedan acceder a herramientas digitales simples y funcionales.
La clave, según la institución, está en hacer que las transferencias sean tan fáciles como enviar un mensaje desde el celular.
Para lograrlo, no solo se necesitan cambios regulatorios, sino también el compromiso de los bancos para mejorar sus plataformas y promover activamente el uso de pagos digitales.
La consulta pública es el primer paso. A partir de ahí, se definirán las modificaciones regulatorias y técnicas que deberán implementar las instituciones financieras.
Si avanza como se plantea, el cambio podría transformar la manera en que millones de personas en México envían y reciben dinero todos los días.
Con información de Reforma.
