Una tormenta invernal de gran alcance perfila un escenario meteorológico extremo en amplias zonas de Estados Unidos durante el fin de semana, con la combinación de aire ártico, nevadas intensas, acumulación de hielo y ráfagas de viento persistentes.
De acuerdo con los pronósticos, una masa de aire excepcionalmente fría y seca avanzará desde las Grandes Llanuras hacia el este y el sur del país a partir de este jueves.
El descenso térmico abarcará regiones del valle del Mississippi, Illinois, el Atlántico medio y el estado de Nueva York. Autoridades advirtieron que el evento presenta riesgos que podrían rivalizar con los de un huracán categoría 3 o más.
Aire ártico y temperaturas bajo cero
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) informó que el pulso gélido se desplazará acompañado de vientos constantes que intensifican la sensación térmica. En sectores del norte de las Grandes Llanuras, los registros podrían descender por debajo de -50°F (-45°C).
Las condiciones bajo cero se extenderán hacia el sureste, con impacto en el Atlántico medio, el valle medio del Mississippi y las Llanuras del sur. Las autoridades alertaron sobre el incremento del riesgo de hipotermia y congelación, en especial para personas mayores, menores de edad y quienes carecen de refugio con calefacción.


Nieve, hielo y afectaciones a infraestructura
En paralelo, un sistema invernal de larga duración comenzará a consolidarse desde las Altas Llanuras del sur y las Montañas Rocosas, con desplazamiento hacia el noreste a partir del viernes.
La interacción entre el aire frío en superficie, un frente activo y una perturbación en niveles medios procedente del norte de México dará lugar a una distribución desigual de los fenómenos.
Se prevén nevadas significativas al norte del eje del sistema, mientras que al sur dominarán el hielo y el aguanieve. AccuWeather estimó que más de dos docenas de estados enfrentarán impactos, con una población potencialmente afectada de más de 150 millones de personas.
El meteorólogo senior Alex Sosnowski advirtió sobre posibles interrupciones prolongadas en el suministro eléctrico y complicaciones en el transporte terrestre y aéreo.
Las áreas con mayor vulnerabilidad incluyen regiones de Texas, Oklahoma y el valle inferior del Mississippi, donde el NWS anticipó lluvias heladas capaces de generar capas de hielo que podrían derribar árboles y líneas eléctricas.

Jonathan Porter, meteorólogo jefe de AccuWeather, señaló que “potencialmente cientos de miles de personas podrían quedarse sin electricidad y calefacción durante varios días”.
En distintas ciudades se observaron medidas preventivas. En Atlanta, habitantes adquirieron sal para esparcir en vialidades, ante la previsión de hielo persistente. En Carmel, Indiana, autoridades cancelaron los Juegos de Invierno por riesgos de congelación e hipotermia. Equipos deportivos universitarios ajustaron calendarios y los Texas Rangers suspendieron su evento anual Fan Fest.
Las previsiones indican que la tormenta invernal mantendrá condiciones adversas durante varios días, con temperaturas que tardarán en recuperarse en amplias zonas del país.
RB
