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Tren Felipe Ángeles moviliza a más de 206 mil usuarios en su primera semana de operaciones

El arranque del Tren Felipe Ángeles ha marcado un hito en la movilidad del Valle de México. Durante su primera semana de funcionamiento, este sistema de transporte logró trasladar a un total de 206 mil 515 pasajeros, consolidándose como el eje articulador entre la Ciudad de México y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). A través de un comunicado oficial, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) confirmó el éxito operativo de este proyecto estratégico de infraestructura.

La obra destaca por su diseño orientado a la inclusión, con instalaciones completamente accesibles y guías podotáctiles en todo su recorrido. En el ramal que conecta Lechería con el AIFA, la SICT edificó seis estaciones completamente nuevas: Cueyamil, La Loma, Teyahualco, Prados Sur, Cajiga y Xaltocan, sumándose la Terminal Clara Krause situada dentro del complejo aeroportuario. Esta última cuenta con una infraestructura robusta que incluye seis escaleras eléctricas y tres andenes de gran longitud, diseñados para albergar hasta nueve convoyes simultáneamente.

Tecnología y seguridad en el servicio ferroviario

Para garantizar la integridad de los viajeros, la SICT implementó un sistema de vigilancia integral compuesto por 294 cámaras y 448 bocinas para permitir una comunicación constante y monitoreo en tiempo real. En términos técnicos, el ramal de 22.94 kilómetros es operado por 10 trenes de 100 metros de largo. Cada unidad tiene capacidad para 719 pasajeros y está acondicionada con espacios específicos para el traslado de equipaje.

“Su accesibilidad es universal y el espacio está diseñado para viajar con maletas. Tiene una capacidad máxima para transportar a 80 mil usuarios diarios”, detalló la dependencia.

Eficiencia y control automatizado

El tren alcanza velocidades máximas de 130 kilómetros por hora y opera bajo el estándar internacional del Sistema Europeo de Señalización y Control Automático de Trenes. La SICT enfatizó que este protocolo es vital para la seguridad, ya que ofrece un control centralizado sobre la velocidad, el frenado y la distancia entre unidades.

“Este diseño permite tener un control centralizado y normado de la velocidad, de la distancia entre trenes, y del control de los aparatos de vía, así como de los desvíos de ruta, lo que garantiza la seguridad en su operación, la integridad de los usuarios y también la correcta operación para cumplir con los tiempos de recorrido estimados”, concluyó la institución.