El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una advertencia directa contra España.
Durante un encuentro en la Casa Blanca con el canciller alemán, Friedrich Merz, el mandatario republicano amenazó con implementar un embargo y cesar toda relación comercial, tras calificar al país europeo como un socio “terrible” por su postura frente al conflicto en Irán.
El eje de la disputa reside en la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez para autorizar el uso de las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) en la operación denominada “Furia Épica”.
Trump, sentado en el Despacho Oval, cuestionó la falta de cooperación de Madrid y sugirió acciones económicas punitivas ante la prensa.

Amenaza de embargo y control de bases
Donald Trump consultó ante los medios a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre la viabilidad legal de restringir el intercambio de negocios.

“Podría parar todo lo relacionado con España, todos los negocios relacionados con España; tengo derecho a pararlo. Embargos. Hago lo que quiera con ellos”, aseveró el presidente estadounidense, quien insistió en que su administración “no necesita nada” de la nación ibérica.
Respecto al control de las instalaciones militares en territorio español, el republicano minimizó las restricciones soberanas:
“Podríamos usar sus bases si quisiéramos. Podríamos simplemente volar y usarlas. Nadie nos va a decir que no las usemos”, afirmó el mandatario.
Madrid responde: soberanía y legalidad internacional
Desde el Palacio de la Moncloa, el Ejecutivo español reaccionó a las advertencias subrayando que cualquier revisión de la relación bilateral debe sujetarse a la autonomía de las empresas privadas y a los tratados entre la Unión Europea y Estados Unidos.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, y el canciller José Manuel Albares coincidieron en que España posee la última palabra sobre sus bases, las cuales solo pueden emplearse bajo el marco de la Carta de las Naciones Unidas.

Por su parte, Pedro Sánchez reiteró su rechazo a la acción militar conjunta en Irán, al considerar que la intervención unilateral contribuye a un orden internacional “más incierto y hostil”.
[Image: Map showing the strategic locations of Rota and Morón de la Frontera military bases in southern Spain]
Presión presupuestaria en la OTAN
La fricción diplomática también se alimenta del gasto militar. España figura como el único socio de la OTAN que no ha suscrito el compromiso de elevar su inversión en defensa al 5% del PIB, una exigencia recurrente de la actual administración estadounidense. Incluso el canciller alemán, Friedrich Merz, intervino en el debate al señalar que intenta convencer al Gobierno español de aumentar dicha partida presupuestaria como parte de la seguridad común europea.
Mientras el líder de la oposición en España, Alberto Núñez Feijóo, describió al país como un socio fiable por encima de su “mal Gobierno”, la Casa Blanca mantiene sobre la mesa la posibilidad de represalias comerciales si no existe un cambio de postura en la estrategia bélica en Medio Oriente.
RB
