El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este viernes que la economía mexicana registró una contracción de 0.6 por ciento durante el primer trimestre de 2026. Aunque el dato confirma un inicio de año con números negativos, la cifra final representa un ligero ajuste al alza frente a la estimación oportuna previa, que anticipaba una caída del 0.8 por ciento.
Dicho descenso en el Producto Interno Bruto (PIB) interrumpe la inercia de crecimiento del cierre del año anterior, cuando se reportó un repunte del 0.7 por ciento en el cuarto trimestre de 2025.
Sin embargo, el dinamismo mensual medido a través del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) observó un avance de 0.4 por ciento, lo que permitió amortiguar la caída trimestral global.

Correcciones en el sector industrial y de servicios
La revisión de las cifras por parte del INEGI permitió identificar que el sector terciario y la actividad industrial tuvieron un desempeño menos severo de lo proyectado inicialmente. El sector de comercio y servicios, que representa dos terceras partes de la estructura económica del país, solo se contrajo 0.4 por ciento, una mejora frente al 0.6 por ciento calculado en la primera lectura.
El comportamiento por sectores económicos se realizó de la siguiente forma:
- Sector Secundario (Industria): El retroceso fue de 1.0 por ciento, una décima menos que la estimación de 1.1 por ciento.
- Sector Terciario (Servicios): Registró una caída de 0.4 por ciento trimestral.
- Sector Primario (Campo): La agricultura, ganadería y pesca sufrieron el mayor impacto con un descenso de 1.7 por ciento frente al trimestre previo.

Comparativa anual y recuperación del sector primario
En la comparación anual respecto al primer trimestre de 2025, el INEGI también modificó sus indicadores de crecimiento. El PIB pasó de un avance estimado de 0.2 por ciento a uno real de 0.4 por ciento. Esta corrección se atribuye principalmente a la mejora en las actividades terciarias, las cuales ajustaron su crecimiento anual de 0.9 a 1.1 por ciento.

A pesar de la caída trimestral, las actividades primarias mostraron una resistencia mayor en la comparación interanual. Mientras que la cifra oportuna sugería un decremento del 0.1 por ciento respecto al año pasado, el dato final arrojó un avance del 0.3 por ciento.
Por el contrario, la producción industrial mantuvo su tendencia negativa con un retroceso anual confirmado del 1.1 por ciento, lo que evidencia un estancamiento en las cadenas de producción manufacturera al inicio del año.
