En el marco del Día Mundial de la Visión celebrado este 8 de octubre, la salud ocular se consolida como una de las prioridades médicas más urgentes en el país. Datos de la Secretaría de Salud señalan que la catarata se vincula directamente con el 34% de los casos de ceguera en territorio nacional. Actualmente, alrededor de 760 mil personas viven con este padecimiento, registrándose cerca de 47 mil 600 nuevos casos cada año que afecta principalmente a los adultos mayores.
Avances tecnológicos y diagnóstico oportuno
El panorama actual exige fortalecer la detección temprana antes de que la pérdida irreversible comprometa la vida diaria de las personas. Al respecto, el Dr. Jairo Sánchez, director general del Instituto Oftavisión, resalta que el 70% de la información procesada por nuestro cerebro proviene de la vista.

Hoy en día, las plataformas médicas de última generación facilitan el estudio detallado de la anatomía ocular, cuyas innovaciones permiten identificar alteraciones que anteriormente resultaban imperceptibles en fases iniciales. Este aspecto es crucial para controlar padecimientos asintomáticos como el glaucoma, el cual genera una pérdida progresiva de la visión sin dar señales de alerta oportuna.
Es preciso destacar que las personas de más de 60 años representaron el 52.46% de las consultas médica visuales, de las cuales el 63.93% acudió por cataratas; 14.83% por afecciones en la retina; y el 14.66% por glaucoma, lo que evidencia el impacto de estas condiciones.

Expansión de la infraestructura médica especializada
Frente a este escenario, el experto coincide en que las herramientas tecnológicas deben integrarse siempre con una valoración integral realizada por médicos capacitados y certificados. La combinación de innovación técnica y evaluación profesional constituye el factor determinante para establecer diagnósticos certeros e iniciar tratamientos adaptados a las necesidades de cada paciente.

Asimismo, las recomendaciones médicas enfatizan la importancia de no postergar las revisiones oftalmológicas periódicas. Es fundamental prestar atención constante a cualquier cambio repentino o progresivo en la visión, especialmente a partir de los 40 años o cuando existen factores de riesgo asociados como la diabetes y antecedentes familiares de padecimientos oculares.
Recomendaciones para el cuidado visual preventivo
- Revisiones oftalmológicas periódicas. Acudir al oftalmólogo al menos una vez al año a partir de los 40 años o antes en caso de tener antecedentes familiares con enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión, para medir la presión intraocular y revisar el nervio óptico.
- Protección contra la radiación UV. Usar lentes de sol con filtro UV certificado y sombreros de ala ancha al aire libre para reducir el riesgo de cataratas y daño ocular.
- No fumar. El consumo de tabaco aumenta de forma importante el riesgo de desarrollar cataratas y dañar la circulación del nervio óptico en el glaucoma.
- Alimentación rica en antioxidantes. Consumir abundantes frutas, verduras de hoja verde (ricas en luteína y zeaxantina) y ácidos grasos omega-3.
- Controlar enfermedades crónicas. Mantener bajo control la diabetes, la hipertensión arterial y el peso corporal, ya que impactan directamente en la salud de los vasos sanguíneos del ojo.

