Este viernes 27 de febrero, el panorama en Medio Oriente ha alcanzado un punto crítico. En una serie de movimientos coordinados que sugieren un riesgo inminente de confrontación a gran escala, varias de las principales potencias mundiales han emitido órdenes de evacuación inmediata para sus ciudadanos y han comenzado a retirar a su personal diplomático de territorio iraní.
La incertidumbre se ha apoderado de las cancillerías internacionales ante la posibilidad de un estallido de hostilidades que podría cambiar el rumbo de la región en las próximas horas.
Países que ya ordenaron la salida y retiro de personal
La gravedad de la situación se refleja en las acciones de países que habitualmente mantienen posturas cautelosas. Estos son los gobiernos que han tomado las medidas más severas hasta la mañana de este viernes:

- China: En un movimiento inusual, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín instó a todos sus ciudadanos a “reforzar las medidas de seguridad y evacuar el país lo antes posible”. China, que mantiene una relación estratégica con Teherán, citó un “aumento significativo de riesgos de seguridad externos”, lo que ha encendido todas las alarmas.
- Canadá: El gobierno canadiense emitió una alerta roja pidiendo a sus nacionales salir de Irán “mientras los vuelos comerciales sigan disponibles”, advirtiendo que la capacidad de asistencia consular podría desaparecer sin previo aviso.
- Reino Unido: La cancillería británica confirmó este viernes la retirada temporal de su personal diplomático de Teherán. Aunque la embajada sigue operando de forma remota, el personal físico ha abandonado el país como medida de precaución ante el entorno de inseguridad.
- Estados Unidos: Aunque no mantiene relaciones directas en Teherán, el Departamento de Estado bajo la administración de Donald Trump ha ordenado la evacuación de personal no esencial y familiares de sus misiones en países vecinos, incluyendo Israel y Líbano, anticipando una posible escalada regional que involucre directamente a Irán.

La postura de México y la SRE
Para los connacionales, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ha mantenido una postura de máxima vigilancia. A través de la Embajada de México en Irán, se ha emitido una alerta de viaje oficial que desaconseja cualquier traslado no esencial a la zona.
La recomendación para los mexicanos que aún se encuentran en territorio iraní es clara: registrarse de inmediato en el Sistema de Registro para Personas Mexicanas en el Exterior (SIRME) y considerar la salida del país a través de las rutas comerciales que aún permanecen operativas. La SRE ha advertido que, en caso de un cierre del espacio aéreo, la protección consular se verá severamente limitada.
¿Qué está detonando esta crisis?
El ambiente de preguerra que se respira este 27 de febrero es el resultado de semanas de retórica incendiaria y movimientos militares en el Estrecho de Ormuz. El despliegue de una flota estadounidense masiva en el Golfo, sumado a los ejercicios navales con fuego real por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán, ha dejado el margen diplomático en su punto más bajo.
El gobierno iraní, encabezado por Masud Pezeshkian, ha declarado estar en “alerta máxima”, asegurando que cualquier agresión externa recibirá una respuesta “feroz y regional”. Por su parte, la comunidad internacional observa con temor cómo los esfuerzos de mediación en ciudades como Ginebra parecen estancarse, mientras el precio del petróleo comienza a reaccionar con volatilidad ante el temor de un bloqueo en las rutas de suministro de gas y crudo.

Te recomendamos:
Recomendaciones de seguridad internacional
Para quienes tienen familiares o negocios en la región, las agencias de seguridad sugieren:
- Monitoreo constante: Seguir las cuentas oficiales de las embajadas en X (antes Twitter) y canales de noticias en tiempo real.
- Documentación lista: Mantener pasaportes y visas de tránsito vigentes y a la mano.
- Reservas de emergencia: En caso de no poder salir de inmediato, contar con suministros básicos para refugio en sitio.
La salida masiva de diplomáticos este viernes es, históricamente, el último paso antes de un cambio drástico en las dinámicas de conflicto. La comunidad internacional espera que el diálogo prevalezca, pero las acciones de hoy dictan una realidad mucho más sombría.
