La agencia calificadora HR Ratings decidió recortar la nota crediticia de largo plazo de la deuda soberana mexicana, pasando de HR BBB+ a HR BBB, cuya decisión responde de manera directa a un marcado deterioro en los balances de las finanzas públicas del país, así como a una revisión a la baja en las expectativas de expansión económica a mediano y largo plazo.
A pesar de que la institución reconoció los esfuerzos implementados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para contener el déficit público desde los máximos registrados en 2024, advirtió que dichas medidas han resultado insuficientes. Los requerimientos financieros del sector público continúan situándose por encima del 4% del Producto Interno Bruto (PIB), consolidando un periodo prolongado de desequilibrios fiscales donde el gasto corriente y los costos financieros superan el ritmo de la recaudación tributaria.

Proyección de deuda y crecimiento más modesto
Dentro de su análisis financiero, la agencia estimó que la deuda neta del sector público mantendrá una trayectoria ascendente en los próximos años si no se aplican correcciones estructurales adicionales. Asimismo, la calificadora ajustó su previsión de crecimiento real anual a largo plazo, reduciéndola de 1.85% a 1.50%, lo cual limitará de manera directa la capacidad del Estado para incrementar sus ingresos tributarios de forma orgánica.
Con un crecimiento moderado y presiones constantes en el gasto público, las métricas de endeudamiento enfrentan un escenario complejo que mantiene en alerta a los mercados financieros internacionales sobre la sostenibilidad fiscal del país.

Respuesta oficial y perspectiva estable del mercado
Frente a este panorama, la administración federal defendió su ruta económica a través de la estrategia de consolidación fiscal contemplada en el paquete presupuestal de 2027, la cual busca:

- Optimizar la fiscalización.
- Modernizar aduanas.
- Ampliar la base de contribuyentes mediante diversas leyes de digitalización e inversión mixta.
Por su parte, HR Ratings decidió mantener una perspectiva estable para la nota soberana, lo que indica que no se prevén modificaciones adicionales en el corto plazo bajo el escenario central actual, conservando además la calificación de corto plazo sin cambios. No obstante, la agencia enfatizó que vigilará de cerca la evolución del déficit y la contención del gasto para evitar futuras revisiones negativas en la calificación del país.
