El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz, afirmó que el Alto Tribunal mantiene independencia y que en su funcionamiento “no existe sumisión ni subordinación” ni se “inclina ante ninguna agenda ajena al marco constitucional”.
Durante una sesión solemne, sostuvo que la institución se presenta distinta y más cercana a la ciudadanía.
ES DE INTERÉS Ley de Economía Circular: ¿Cómo se va a promover el reciclaje en el país y cómo cambian las políticas públicas?
El ministro destacó principios asociados con la denominada Cuarta Transformación, entre ellos la austeridad, y atribuyó a la integración pasada de la Corte prácticas que calificó como rezagos administrativos.

¿Qué dijo Aguilar Ortiz sobre la vieja Corte?
En su intervención, Aguilar Ortiz expresó que recibieron una Suprema Corte “lenta, anquilosada, ensimismada y podría decir que hasta soberbia”. Añadió que era “una Corte que se sintió fuera de la mirada de todos, lejos de la fiscalización, rendición de cuentas, la transparencia y no solo ajena al pueblo.

Una Corte donde los asuntos podían esperar años, los expedientes se tramitaban con lentitud y los engroses de las sentencias tardaban tiempo, se atraían asuntos con el fin de ganar tiempo, por lo que se guardaban sin pudor”.
El acto contó con la presencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum; la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo; y el vicepresidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, además de integrantes del Órgano de Administración de Justicia y del Tribunal Electoral.

Relación entre poderes y visión institucional
El ministro afirmó que actualmente “la Corte es diferente, es una institución cercana y abierta al pueblo y así lo percibe ya la ciudadanía. Estamos aquí con el mandato de la ciudadanía para escuchar, para responder y para transformar, estamos ahora en una institución renovada”.
Sostuvo que el Tribunal sostiene un diálogo continuo con los poderes Legislativo y Ejecutivo y reiteró que “hoy no existe sumisión ni subordinación, sino corresponsabilidad institucional y respeto a las atribuciones de cada uno”.

En un balance de los primeros meses de su presidencia, agregó: “La Suprema Corte mantiene firme su responsabilidad institucional, no responde a intereses particulares, no se ajusta a presiones coyunturales, no permita que el clima político del momento distorsione su papel.
Esta Corte no se inclina ante ninguna agenda ajena al marco constitucional, su única lealtad es a la Constitución y hacia el pueblo de México”.
Aguilar Ortiz señaló que el país necesita “una articulación firme entre sus instituciones en beneficio de la sociedad, que permita fortalecer la gobernabilidad democrática, asegurar la vigencia de los derechos y consolidar el sistema constitucional que responda a las necesidades reales del país”.
RB
